El granizo necesita una tormenta con fuertes. Esas corrientes son columnas de aire que suben con suficiente para transportar gotas de agua hacia partes muy frías de la nube.
Algunas gotas pueden permanecer líquidas incluso cuando su está por debajo de cero. Siguen siendo líquidas aunque están por debajo de la temperatura normal de . A estas gotas se les llama . Cuando chocan con una pequeña de hielo, se congelan sobre ella.
Si la vuelve a levantar esa piedra de hielo, puede atravesar otra zona con gotas y añadir una nueva capa. El proceso puede repetirse varias veces.
Ejemplo: imagina una bolita que sube y baja dentro de una máquina que, en cada vuelta, le pega una nueva capa de hielo. No todos los granizos hacen exactamente el mismo recorrido, pero la idea ayuda a visualizar por qué algunos tienen capas internas.
El granizo cae cuando la corriente ascendente ya no puede sostenerlo o cuando sale de la zona que lo mantiene dentro de la tormenta.
El tamaño depende de la fuerza de las corrientes, de la cantidad de agua disponible y del tiempo que la piedra permanece creciendo. Por eso algunas tormentas producen granizo pequeño y otras pueden formar piedras mucho mayores.
No es lo mismo granizo que . El granizo crece dentro de tormentas de gran desarrollo vertical. La aguanieve suele relacionarse con nieve que se derrite parcialmente y vuelve a congelarse al caer por distintas capas de aire.
Por qué llegamos a esta respuesta: radares, observaciones dentro de tormentas y estudios de meteorología muestran que corrientes ascendentes, agua superenfriada y repetidos encuentros con gotas son las piezas centrales del crecimiento del granizo.