En un eclipse lunar, la Tierra es la que bloquea parte de la luz solar que normalmente iluminaría la Luna.

Para que ocurra, el Sol, la Tierra y la Luna deben quedar casi alineados, con nuestro planeta en el centro. Eso solo puede suceder cerca de la fase de luna llena.

La sombra de la Tierra tiene varias zonas. La parte exterior, más clara, se llama penumbra. La parte central y oscura es la umbra. Si toda la Luna entra en la umbra, tenemos un eclipse lunar total; si solo entra una parte, es parcial.

¿Por qué la Luna puede verse roja durante la totalidad? Aunque la Tierra bloquea la luz solar directa, parte de la luz atraviesa nuestra . La atmósfera dispersa más los colores azules y deja pasar y curva hacia la sombra una mayor proporción de rojos y naranjas. Esa luz llega a la Luna y luego vuelve a nuestros ojos.

Ejemplo: todos los amaneceres y atardeceres de la Tierra están, en cierto sentido, filtrando luz hacia la sombra del planeta. Durante un total, esa luz rojiza puede iluminar la Luna.

A diferencia de un , un eclipse lunar puede verse desde toda la mitad de la Tierra donde la Luna esté sobre el horizonte. Además, es seguro mirarlo directamente a simple vista.

¿Por qué no ocurre en cada luna llena? Por la misma razón que no tenemos un eclipse solar cada mes: la lunar está inclinada respecto a la órbita terrestre y normalmente la Luna pasa por encima o por debajo de la sombra principal de la Tierra.

Por qué llegamos a esta respuesta: la posición de los tres cuerpos y la forma de la sombra terrestre explican el fenómeno completo, incluido el color rojizo durante muchos eclipses totales.